Puebla, entre la montaña, el agua y la memoria: Cuetzalan, Huauchinango y Huejotzingo

En esta segunda entrega del reportaje de Conexión Turística, Puebla suma en estos 3 Pueblos Mágicos una diversidad que rebasa la imagen convencional de un destino colonial. De la cultura náhuatl viva de la Sierra Norte a paisajes de presas, bosques y cascadas, al patrimonio franciscano y tradiciones de la región de los volcanes.
Por Víctor Hugo Rubio

De la cultura náhuatl viva de la Sierra Norte a los paisajes de presas, bosques y cascadas, y de ahí al patrimonio franciscano y las tradiciones de la región de los volcanes, Puebla suma en estos tres Pueblos Mágicos una diversidad que rebasa la imagen convencional de un destino colonial. Todo ello invita a descubrirlos y vivirlos.
Cuetzalan, incorporado al programa Pueblos Mágicos en 2002, fue el primero del estado y conserva una fuerte presencia de la cultura náhuatl, además de cafetales, grutas, arquitectura tradicional y expresiones rituales como la Danza de los Quetzales y los Voladores.
Huauchinango, nombrado Pueblo Mágico en 2015, combina bosques, ríos, cascadas y presas con tradiciones gastronómicas y floricultura; mientras Huejotzingo, incorporado en 2023, articula patrimonio franciscano, historia, gastronomía, sidra y uno de los carnavales más representativos de Puebla.
Cuetzalan: donde la cultura náhuatl sigue formando parte de la vida cotidiana
Enclavado en la Sierra Norte de Puebla, Cuetzalan del Progreso se convirtió en el primer destino poblano en recibir la distinción de pueblo mágico. Su identidad turística está estrechamente vinculada con una cultura indígena que no pertenece únicamente al pasado: permanece presente en la lengua, la indumentaria, las artesanías, los mercados, las celebraciones y las expresiones rituales.
La montaña define buena parte de su paisaje. Sus calles empedradas, palmeras, helechos arborescentes, cafetales, cuevas y corrientes de agua conforman un escenario en el que naturaleza y vida comunitaria aparecen estrechamente relacionadas.
Caminar por Cuetzalan permite encontrarse con mujeres nahuas que conservan el uso de su indumentaria tradicional y con artesanos que trabajan textiles mediante técnicas transmitidas de generación en generación. En el mercado, flores, frutos, canastos, rebozos y otros productos forman parte de una dinámica cotidiana que también constituye una de las expresiones culturales más importantes del destino.
Uno de los elementos que distinguen a Cuetzalan es precisamente esa cultura viva. La lengua náhuatl continúa escuchándose en sus espacios públicos y religiosos, mientras que las danzas tradicionales mantienen un lugar central en las celebraciones.
La Parroquia de San Francisco de Asís es uno de los referentes arquitectónicos del municipio. Los domingos, además de la actividad religiosa, el visitante puede encontrar manifestaciones de la cultura local, entre ellas el ritual de los Voladores.
La Danza de los Quetzales constituye otra de las expresiones emblemáticas de la región. Su indumentaria, particularmente los penachos, forma parte de una tradición artesanal que también puede conocerse a través de talleres familiares.
Yohualichan, memoria de la cultura totonaca
A pocos kilómetros de Cuetzalan se encuentra la Zona Arqueológica de Yohualichan, uno de los principales referentes históricos de la región. El sitio permite vincular el paisaje serrano con las antiguas culturas que ocuparon este territorio y constituye un complemento fundamental para comprender la profundidad histórica de Cuetzalan.
El patrimonio natural también tiene un papel relevante. Grutas, ríos y espacios de vegetación exuberante ofrecen posibilidades para actividades de aventura y contacto con la naturaleza, mientras que el café representa otro de los productos vinculados con la identidad económica y cultural de la zona.
Entre las experiencias que forman parte de la visita están conocer la elaboración de huipiles y rebozos en telar de cintura, recorrer el mercado artesanal, visitar la parroquia y acercarse a los espacios donde se mantienen vigentes las tradiciones nahuas.
El Jardín Botánico Xoxoctic, con sus orquídeas, helechos y otras especies de la región, representa además una ventana a la biodiversidad serrana.
Cuetzalan, en suma, no depende únicamente de sus paisajes para explicar su atractivo. Su principal patrimonio está también en una comunidad que mantiene expresiones culturales que forman parte de su vida cotidiana.

Huauchinango: presas, cascadas y flores en la Sierra Norte
En 2015, Huauchinango se incorporó al programa Pueblos Mágicos. Su ubicación en la Sierra Norte de Puebla explica buena parte de su vocación turística: bosques, cuerpos de agua, ríos y cascadas conforman un territorio particularmente propicio para el ecoturismo y las actividades de naturaleza.
La historia del municipio se remonta a la época prehispánica, cuando fue tributario de Texcoco hasta la caída de Tenochtitlan. Esa trayectoria histórica convive actualmente con una identidad marcada por la producción de flores, la gastronomía y los paisajes de montaña.
En el centro, la Plaza de la Constitución constituye uno de los espacios para acercarse a la vida cotidiana de la población. La gastronomía tradicional y los productos que se comercializan en sus mercados forman parte de esa experiencia.
Si existe un elemento que ayuda a explicar la geografía de Huauchinango es el agua.
El legado hidroeléctrico de Necaxa
El Sistema Hidroeléctrico Necaxa ocupa un capítulo relevante de la historia económica y tecnológica de la región. Su inauguración durante el gobierno de Porfirio Díaz convirtió a esta zona serrana en uno de los espacios vinculados con el desarrollo de la generación hidroeléctrica en México.
Cuatro de las cinco presas que integran el sistema se encuentran en el territorio cercano a Huauchinango. Entre ellas destaca la Presa Necaxa, localizada aproximadamente a 10 kilómetros al noroeste de la cabecera municipal.
La Presa Tenango es otro de los atractivos de la zona y también forma parte de la memoria cinematográfica mexicana: algunas escenas de Tizoc fueron filmadas en este escenario. Actualmente, sus aguas y paisaje permiten realizar recorridos en lancha y disfrutar del entorno.
La Presa Nexapa, por su parte, ofrece un paisaje característico de la Sierra Norte, en el que la neblina y la vegetación contribuyen a crear una atmósfera particular.
El agua también aparece en forma de cascadas. Totolapa y Salto Chico son algunos de los espacios naturales para realizar actividades recreativas y contacto con la naturaleza.
Flores y gastronomía serrana
Huauchinango también tiene una relación estrecha con la floricultura. Tenango de las Flores es reconocido por la producción y comercialización de plantas ornamentales, actividad que encuentra uno de sus principales puntos de encuentro en el Mercado Isabel Díaz Castilla.
La gastronomía ofrece otra dimensión del destino. Entre las especialidades tradicionales de la región están los tamales de puñete y de papatla, particularmente vinculados con la comunidad de Cuacuila.
Así, el patrimonio de Huauchinango se construye a partir de varias capas: historia prehispánica, infraestructura hidroeléctrica, biodiversidad, agua, producción floral y gastronomía. Una combinación que permite entender por qué la naturaleza es uno de los principales componentes de su identidad turística.

Huejotzingo: patrimonio franciscano, carnaval y tradición gastronómica
Huejotzingo es uno de los integrantes más recientes de la lista poblana de Pueblos Mágicos. Su incorporación ocurrió en 2023, y su riqueza turística se explica por la combinación de patrimonio histórico, arquitectura religiosa, tradiciones populares y gastronomía.
El propio nombre del municipio tiene raíces en el náhuatl. Huexotl significa sauce, tzintli hace referencia a algo pequeño y co significa lugar; de ahí la interpretación de “lugar de los pequeños sauces”.
La historia de Huejotzingo se remonta varios siglos atrás y su papel durante la evangelización de la Nueva España quedó plasmado en uno de los conjuntos arquitectónicos más importantes de Puebla: el Ex Convento de San Miguel Arcángel.
San Miguel Arcángel, patrimonio del siglo XVI
La construcción franciscana del siglo XVI constituye uno de los principales referentes históricos y arquitectónicos del municipio. El conjunto forma parte de los primeros establecimientos franciscanos construidos en territorio novohispano y está inscrito por la UNESCO dentro del conjunto de monasterios del siglo XVI en las laderas del Popocatépetl, reconocido como Patrimonio Mundial.
Su arquitectura, de carácter colonial y plateresco, conserva elementos como las capillas posas, la cruz atrial, pinturas murales y diversos componentes ornamentales que permiten aproximarse a la historia de la evangelización.
En su interior se exhiben piezas relacionadas con la historia del complejo y del proceso evangelizador, convirtiéndolo en un espacio fundamental para entender la evolución histórica de Huejotzingo y de la región.
Un carnaval con más de siglo y medio de historia
Pero Huejotzingo no vive únicamente de su patrimonio arquitectónico. Cada año, su Carnaval de Huejotzingo transforma las calles del municipio en escenario de una de las celebraciones populares más reconocidas de Puebla. Con más de siglo y medio de historia, la festividad reúne a miles de participantes y forma parte del patrimonio cultural de la entidad.
La representación, los trajes, la pólvora, la música y la participación comunitaria convierten al carnaval en una manifestación en la que la historia y la tradición popular se encuentran.
La celebración es, además, una muestra de cómo una expresión cultural puede mantenerse vigente a través de la participación de distintas generaciones.
Sidra, chile en nogada y cocina poblana
La identidad gastronómica representa otro de los atractivos de Huejotzingo. El municipio forma parte de la Ruta del Chile en Nogada, uno de los recorridos gastronómicos más representativos de Puebla, y también de la Ruta de la Sidra, vinculada con la producción tradicional de esta bebida en la región.

A ello se suma la cocina cotidiana que puede encontrarse en sus mercados, entre ella las tradicionales carnitas del Mercado Hermanos Serdán.
Las artesanías completan la oferta cultural: textiles, joyería, cerámica y objetos elaborados en cuero forman parte de las expresiones de trabajo artesanal que pueden encontrarse en el municipio.

Recorrer Huejotzingo implica, por tanto, transitar entre distintas épocas: desde las raíces nahuas del nombre y la historia prehispánica, pasando por la arquitectura franciscana del siglo XVI, hasta las celebraciones populares y las tradiciones gastronómicas que continúan formando parte de la vida regional.
Tres pueblos, tres expresiones de Puebla
Cuetzalan, Huauchinango y Huejotzingo muestran tres formas distintas de entender el patrimonio turístico poblano.
En Cuetzalan, la cultura indígena permanece como parte de la vida cotidiana y se complementa con la biodiversidad de la Sierra Norte y el patrimonio arqueológico de Yohualichan.
En Huauchinango, el agua, los bosques y las flores construyen un paisaje turístico en el que conviven naturaleza, historia industrial y gastronomía tradicional.
Y en Huejotzingo, el patrimonio arquitectónico del siglo XVI comparte protagonismo con un carnaval de larga tradición y con productos y expresiones gastronómicas profundamente vinculados con Puebla.
Son, en conjunto, tres destinos que permiten observar cómo la categoría de Pueblo Mágico no se limita a una arquitectura determinada: también puede construirse a partir de una cultura viva, un paisaje, una tradición comunitaria, un patrimonio histórico o una gastronomía que conserva vínculos con el territorio.
Tres pueblos, tres historias y tres maneras diferentes de descubrir la diversidad cultural, natural y gastronómica de Puebla.




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