top of page

México ante una nueva etapa de la aviación comercial, se destacó en evento de centenario de Lufthansa

Foto del escritor: Conexión Turística
Conexión Turística
hace 11 horas
6 min de lectura
  • La experiencia de la aerolínea alemana en México evidencia el papel de la conectividad aérea como infraestructura estratégica para turismo, inversión, comercio y relaciones internacionales. También anticipa los retos de seguridad, eficiencia, tecnología y sustentabilidad que enfrenta la industria.


  • Así, la trayectoria de Lufthansa en México permite observar cómo ha cambiado la aviación comercial en 6 décadas. Cuando la compañía llegó al país en 1966, su Boeing 707 tenía 134 asientos, el viaje a Alemania tomaba 13 horas con 40 minutos y realizaba 2 escalas.


Redacción CT



La aviación comercial mexicana se encuentra ante una nueva etapa marcada por un crecimiento sostenido de la demanda internacional, una mayor competencia entre mercados, la necesidad de ampliar la conectividad y una transformación tecnológica y ambiental que está modificando la industria aérea a escala global.


La celebración de 100 años de Lufthansa y 60 años de operaciones en México permitió poner sobre la mesa varios de los factores que definirán el futuro de la aviación comercial nacional: conectividad internacional, seguridad operacional, infraestructura, innovación tecnológica, sustentabilidad y capacidad para responder al crecimiento del turismo.


El evento de los 100 años de Lufthansa, en la Ciudad de México, fue encabezado por Dirk Janzen, vicepresidente para las Américas de Lufthansa Group; Alejandro Arias, Director General de Ventas para México y Centroamérica de Lufthansa México; y Cristina Zametzer, Encargada de Negocios de la Embajada de Alemania en México. Los mensajes pronunciados en el marco de la celebración del centenario aniversario de Lufthansa mostraron la dimensión estratégica que tiene el transporte aéreo para México.


 Dirk Janzen, vicepresidente para las Américas de Lufthansa Group


Lufthansa como ejemplo de la evolución del mercado

La trayectoria de Lufthansa en México permite observar cómo ha cambiado la aviación comercial en seis décadas. Cuando la compañía llegó al país en 1966, su Boeing 707 tenía 134 asientos y el recorrido hacia Alemania requería 13 horas y 40 minutos, incluyendo dos escalas.


El primer vuelo directo entre Frankfurt y la Ciudad de México llegaría hasta 1990, con un Boeing 747-400. Actualmente, la conectividad entre México y Alemania se encuentra en una escala completamente diferente.


Durante los primeros meses de 2026, Lufthansa realizó 593 vuelos entre ambos países y transportó a más de 176 mil pasajeros, mientras que su operación hacia Múnich aumentó hasta cinco frecuencias semanales.


La evolución de esa operación evidencia una realidad: cuando existe demanda, las aerolíneas tienen incentivos para ampliar capacidad y frecuencias. Pero también funciona en sentido inverso: una mayor conectividad puede generar nueva demanda turística y empresarial.


La aviación ya no es solamente turismo

Uno de los elementos centrales de la relación México-Alemania es precisamente la dimensión económica de la conectividad.


Cristina Zametzer, encargada de negocios de la Embajada de Alemania en México


Cristina Zametzer, encargada de negocios de la Embajada de Alemania en México, recordó que Alemania es el principal socio comercial de México dentro de la Unión Europea y que México es el principal socio alemán en América Latina.


La presencia de más de 2 mil empresas alemanas en México, con cientos de miles de empleos directos e indirectos, refleja una relación empresarial que necesita conexiones aéreas permanentes. La conectividad, por ello, debe entenderse como infraestructura económica, subrayó.


Una ruta internacional no solamente transporta turistas: moviliza empresarios, ejecutivos, técnicos, especialistas, estudiantes, investigadores y mercancías.


Se dejó en claro que el transporte aéreo forma parte de las condiciones que pueden favorecer la llegada de inversión y la integración de México a las cadenas internacionales de producción. De ahí su gran importancia.



Una industria que necesita coordinación

Los discursos pronunciados durante la celebración de Lufthansa coincidieron, desde diferentes perspectivas, en una idea central: la aviación no funciona de manera aislada.


Para que una ruta internacional sea exitosa se necesita la coordinación de aerolíneas, aeropuertos, autoridades aeronáuticas, autoridades turísticas, operadores, agencias de viajes, hoteles, transportistas y proveedores de servicios.


Por ello, el crecimiento de la conectividad requiere una política integral. No basta con que una aerolínea anuncie una nueva frecuencia si el aeropuerto carece de capacidad suficiente, si existen restricciones operativas, si las conexiones terrestres son deficientes o si el destino no cuenta con una oferta capaz de convertir los asientos disponibles en visitantes y derrama económica.


Tecnología y experiencia del pasajero

La transformación de la aviación tampoco se limita al avión. Las aerolíneas están invirtiendo cada vez más en digitalización, conectividad a bordo y productos diferenciados para los pasajeros.


Lufthansa Group puso como ejemplo su inversión en Allegris, su nueva propuesta de experiencia a bordo, así como en conectividad mediante Starlink.


Este proceso refleja un cambio en las expectativas del viajero. La competencia entre aerolíneas ya no depende exclusivamente del precio o de la existencia de una ruta. También involucra puntualidad, conectividad digital, comodidad, servicios a bordo, programas de lealtad, eficiencia en los procesos aeroportuarios y experiencia integral del pasajero. México tendrá que responder a esa evolución tanto desde sus aerolíneas como desde sus aeropuertos y autoridades.


Turismo: una demanda que necesita aviones

Las cifras expuestas por Nathalie Desplas, subsecretaria de Turismo, permiten dimensionar el tamaño del mercado. México recibió durante 2025 un total de 47.8 millones de turistas internacionales, es decir, viajeros que permanecieron al menos una noche en el país. Si se incorporan otras categorías de visitantes, la cifra superó los 98.2 millones. En los primeros meses de 2026, México ya había recibido 24.5 millones de turistas internacionales.


Nathalie Desplas, subsecretaria de Turismo del Gobierno de México


Una proporción importante de estos viajeros llega por vía aérea, lo que convierte a los aeropuertos y a las aerolíneas en un componente esencial de la capacidad turística del país. El crecimiento de la demanda turística, por tanto, no puede analizarse de manera aislada de la disponibilidad de asientos, rutas y frecuencias.


Cada nuevo vuelo internacional representa potencialmente una puerta de entrada adicional para turistas, pero también para empresarios, inversionistas, estudiantes, investigadores y trabajadores.


El reto: crecer sin comprometer la seguridad

El crecimiento de la aviación comercial tiene un requisito que no admite negociación: la seguridad operacional.


El general Emilio Avendaño García, director general de la Agencia Federal de Aviación Civil, colocó este elemento como uno de los principales factores para garantizar la permanencia de México en los mercados internacionales.


General Emilio Avendaño García, director general de la Agencia Federal de Aviación Civil


El titular de la AFAC destacó precisamente la cultura de seguridad operacional de Lufthansa y su cumplimiento del marco regulatorio internacional.


El mensaje adquiere especial relevancia en un momento en que la aviación mundial enfrenta una combinación cada vez más compleja de crecimiento de la demanda, renovación de flotas, incorporación de nuevas tecnologías, presión sobre infraestructura aeroportuaria y exigencias regulatorias.


Para México, el desafío consiste en que el crecimiento de pasajeros y operaciones esté acompañado por una autoridad aeronáutica con capacidad suficiente para supervisar, regular y responder a las necesidades de una industria cada vez más sofisticada.


Sustentabilidad: la siguiente gran transformación

Otro de los grandes temas que marcarán el futuro de la aviación es la sustentabilidad. El titular de la AFAC señaló que la industria se encuentra ante lo que consideró una de las mayores transformaciones de la historia de la aviación civil: avanzar hacia una conectividad sustentable y con mayor protección al medio ambiente.


Esto implica una transformación que va mucho más allá de sustituir un modelo de avión por otro. La industria enfrenta el desafío de desarrollar aeronaves más eficientes, utilizar combustibles sostenibles de aviación, reducir emisiones, mejorar la eficiencia operacional y avanzar hacia nuevas tecnologías.


Para México, el reto será acompañar esa transformación desde la regulación, la infraestructura aeroportuaria y las políticas públicas, sin perder competitividad frente a otros destinos internacionales.


Más conectividad para diversificar el turismo

El crecimiento de la conectividad internacional también abre una oportunidad para uno de los grandes pendientes del turismo mexicano: diversificar los flujos hacia más destinos.


México cuenta con una enorme concentración de visitantes internacionales en determinados mercados y destinos, por lo que la apertura o fortalecimiento de rutas puede contribuir a distribuir mejor los flujos. La estrategia no tendría que limitarse a aumentar pasajeros en los aeropuertos que ya concentran el mayor volumen.


La conectividad puede utilizarse también como herramienta para impulsar destinos emergentes, ciudades con patrimonio cultural, regiones gastronómicas, turismo de naturaleza, negocios, reuniones y nuevas experiencias. En este punto, la relación entre aerolíneas, destinos, gobiernos estatales, operadores turísticos y agencias de viajes resulta fundamental.


Alejandro Arias, Director General Ventas para México y Centroamérica Lufthansa México


México ante una oportunidad estratégica

Las cifras de turismo internacional y la expansión de operaciones de compañías como Lufthansa muestran que México conserva una posición atractiva dentro del mercado mundial.


El desafío hacia adelante será convertir esa demanda en mayor conectividad, pero bajo condiciones de seguridad, eficiencia, competitividad y sustentabilidad. La experiencia de Lufthansa ofrece, en ese sentido, una referencia histórica.


En 1966, conectar México con Alemania significaba realizar un viaje de casi 14 horas y dos escalas en un Boeing 707. Sesenta años después, esa distancia se ha reducido sustancialmente gracias a la evolución tecnológica y operacional de la industria.


El siguiente salto será diferente: ya no se tratará únicamente de llegar más rápido, sino de hacerlo con mayor eficiencia, seguridad, sustentabilidad y calidad de servicio.


Para México, la oportunidad es enorme. Con decenas de millones de turistas internacionales y una posición estratégica entre América del Norte, Europa, América Latina y Asia-Pacífico, el país puede seguir ampliando su papel como potencia turística y plataforma de negocios. Pero para que el crecimiento de la demanda se traduzca en desarrollo económico, la conectividad aérea tendrá que crecer al mismo ritmo.


En la economía turística del siglo XXI, sin aviones no hay turistas; pero sin infraestructura, seguridad y estrategia, tampoco hay aviación capaz de sostener el crecimiento.

 
 
 

Comentarios


bottom of page