“Día de Muertos en Oaxaca”, cuando la memoria también se comparte en la mesa

A tres semanas de una de las celebraciones más emblemáticas de México, Mezcal Oro de Oaxaca comparte algunas de las tradiciones que, desde Oaxaca, mantienen viva la memoria a través de aromas, sabores y encuentros familiares.

Oaxaca de Juárez, Oax., octubre de 2026.- En Oaxaca, el Día de Muertos comienza mucho antes de colocar el último cempasúchil en el altar. Comienza en la cocina, en los mercados, en las flores que llegan a casa, en el aroma del copal y en aquellas recetas que vuelven a prepararse porque pertenecieron a alguien que ya no está.
Las familias encienden velas, colocan flores y preparan alimentos y bebidas que forman parte de la memoria de quienes son recordados durante estos días. Porque el altar no solo se construye con objetos: se construye con sabores, aromas y recuerdos.
Aunque cada comunidad oaxaqueña conserva sus propias formas de celebrar, la comida ocupa un lugar fundamental. Panes, moles, tamales, chocolate y otros platillos cambian según la región, los productos disponibles y, sobre todo, las historias de cada familia.
En algunas comunidades, el mezcal también forma parte de la ofrenda. En Teotitlán del Valle, por ejemplo, el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas documenta que el 1 de noviembre los difuntos adultos son recibidos con mole, tamales y mezcal. (Gobierno de México)

El cempasúchil acompaña con su color y aroma; el copal perfuma el espacio; las velas iluminan el altar y la mesa reúne aquello que alguna vez se compartió.
Por eso, hablar del Día de Muertos en Oaxaca es hablar de muchas tradiciones, pero también de algo que las une: la voluntad de preservar la memoria y transmitirla de una generación a otra.
Para Mezcal Oro de Oaxaca, esta celebración tiene un significado particularmente cercano.
Desde Santiago Matatlán, en los Valles Centrales de Oaxaca, la familia López Mateo ha mantenido una tradición mezcalera que comenzó en 1940 con José López Escobar y Sixta Mateo. En 1985, esa historia familiar dio origen a la marca Mezcal Oro de Oaxaca. (Oro de Oaxaca)
“Día de Muertos" nos recuerda algo que para nosotros es muy importante: saber de dónde venimos. En nuestra familia, muchas de las cosas que hacemos hoy las aprendimos de quienes estuvieron antes que nosotros.
El mezcal también guarda memoria; detrás de cada botella hay tierra, tiempo, conocimiento y una historia que pasa de generación en generación”, señala Isabel López, directora comercial de Mezcal Oro de Oaxaca.
En Santiago Matatlán, hablar de mezcal significa también hablar de familia, de encuentros y de conocimientos que permanecen porque alguien decidió compartirlos con la siguiente generación.
Durante este Día de Muertos, Mezcal Oro de Oaxaca invita a mirar más allá de la decoración y acercarse a las historias que existen detrás de cada altar, cada receta y cada copa.

Porque en Oaxaca, recordar también es cocinar, compartir y volver a poner sobre la mesa aquello que nos conecta con quienes estuvieron antes.
Santiago Matatlán, Oaxaca




Comentarios