“Zacatlán de las Manzanas”, historia, cultura y naturaleza, recorrido por este imperdible pueblo mágico de Puebla
- Conexión Turística

- 10 dic 2025
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Zacatlán recibió oficialmente su nombramiento como Pueblo Mágico el 27 de abril de 2011, un hecho que detonó una serie de acciones importantes impulsadas por la Secretaría de Turismo (Sectur) federal, en coordinación con el gobierno local para renovar, rescatar y dignificar espacios públicos.
Por Víctor Hugo Rubio Duarte

Entre una espesa neblina y una profunda barranca empezó la visita que permitió explorar a detalle los atractivos, la riqueza histórica y el profundo simbolismo que guarda este destino serrano reconocido por su producción frutícola, sus tradiciones, sus paisajes y su identidad cultural. Se trata del pueblo mágico de Zacatlán de las Manzanas, en el estado de Puebla.
Como parte del Fam-Press organizado por Turitour y la agencia de experiencias de viaje Rehíletes, un grupo de periodistas especializados en turismo realizó un recorrido por el centro histórico de Zacatlán de las Manzanas, uno de los Pueblos Mágicos más emblemáticos del estado de Puebla, junto con Chignahuapan.
Un Pueblo Mágico desde 2011
Zacatlán recibió oficialmente su nombramiento como Pueblo Mágico el 27 de abril de 2011, un hecho que detonó una serie de acciones importantes impulsadas por la Secretaría de Turismo (SECTUR) federal, en coordinación con el gobierno local para renovar, rescatar y dignificar espacios públicos.

Uno de los ejemplos más notables de esa transformación es el Paseo de la Barranca, un sitio que en el pasado era un terreno baldío y hoy se ha convertido en un corredor turístico fundamental, con miradores naturales, senderos, espacios recreativos y vistas espectaculares que conectan al visitante con la imponente geografía de la región.
Un legado de 300 años bajo el nombre de Zacatlán de las Manzanas
El recorrido guiado, por la Guía Gabriela Hernández, destacó un dato histórico relevante: en 1714 aparece un documento antiguo donde se registra por primera vez el nombre de Zacatlán de las Manzanas, denominación que cumplió 300 años en 2014.

Para conmemorarlo, la entonces directora de Turismo, Mari Carmen Olvera, gestionó el ambicioso proyecto de los “Vitromurales”, obras monumentales que hoy decoran parte del centro histórico y narran en mosaicos la identidad, cultura y atractivos del municipio.
Entre estos murales destaca uno de los más largos y conocidos: el Mural de la Manzana, donde se representan episodios clave, símbolos, monumentos y lugares icónicos de Zacatlán, incrustados en coloridos diseños inspirados en la fruta símbolo del lugar.
Los símbolos de Zacatlán en mosaico
A lo largo del mural, los periodistas conocieron la historia detrás de varios referentes turísticos que han dado identidad a la ciudad:

La Presidencia Municipal, construida en 1876, de estilo neoclásico francés.
Tulimán, uno de los atractivos naturales más visitados, famoso por sus tres impresionantes caídas de agua que juntas suman cerca de 300 metros de altura, convirtiéndola en una de las cascadas más grandes del estado.
El Reloj Floral, considerado “el corazón de Zacatlán”, donado por la empresa Relojes Centenario en 1986, que además es musical, hoy es uno de los íconos más fotografiados del Pueblo Mágico.
El Valle de Piedras Encimadas, un parque ecoturístico ubicado a una hora del centro, conocido por sus formaciones rocosas caprichosas que parecen esculturas naturales modeladas por la imaginación.
El Exconvento Franciscano, el edificio más antiguo de Zacatlán, que data de 1562, pieza fundamental del legado religioso y arquitectónico de la región.
La representación de Pilar I, la primera Reina de la Manzana, personaje que marcó el inicio de las tradiciones festivas relacionadas con esta fruta.
La secuencia artística que muestra la evolución del árbol de la manzana, desde su floración hasta su proceso final de cosecha.
Los retratos de pobladores con traje típico de la cultura náhuatl, recordatorio vivo de la raíz indígena que aún da identidad a Zacatlán.

El abismo de la Barranca: naturaleza extrema y aventura
Durante el recorrido, el grupo llegó a la parte más representativa del Paseo de la Barranca, donde se explicó la impresionante dimensión del lugar:
500 metros de profundidad en caída vertical,
3.7 kilómetros de ancho de extremo a extremo.
El lugar no solo permite admirar la fuerza natural de la Sierra Norte, sino también vivir experiencias de aventura, como una tirolesa que cruza la barranca desde su extremo opuesto.

Un elemento curioso dentro del paseo es la presencia de un avión donado como recuerdo de un espectáculo aéreo realizado cuando Zacatlán obtuvo su nombramiento de Pueblo Mágico. Hoy es un punto llamativo para fotografías y un vestigio de aquel suceso histórico.
La manzana, símbolo, historia y sabor de Zacatlán
El guía recordó que, aunque Zacatlán es internacionalmente famoso por sus manzanas, el árbol no es originario de esta tierra. Fue introducido por frailes franciscanos durante la época colonial, quienes al llegar trajeron consigo nuevas prácticas agrícolas que encontraron en el clima local, templado, subhúmedo y con lluvias casi todo el año, un espacio idóneo para el cultivo de diversas frutas.
Además de la manzana, en Zacatlán se producen pera, durazno, zarzamora, morazul (blueberry), nuez de Castilla, entre otras variedades, lo que convierte la zona en una de las más fértiles de la Sierra Norte.
La manzana de Zacatlán tiene características únicas:
es pesada,
chipotuda,
de tamaño grande,
y muestra una paleta natural que va desde el verde al café, amarillo, naranja y pequeñas pinceladas de rojo.
Aunque su aspecto puede parecer rústico, su sabor agridulce la convierte en un fruto particularmente apreciado para sidras, dulces y recetas tradicionales.
Entre risas, un periodista preguntó si la mítica manzana que comieron Adán y Eva podría haber sido zacateca. La guía respondió entre humor y orgullo local:“Yo creo que sí. Que la manzana de Zacatlán será la que habrán comido Adán y Eva. Por eso aquí decimos: ‘Zacatlán de las Manzanas, donde el símbolo del pecado se convierte en placer’”.

Entre historia, humor y magia
El recorrido también incluyó un breve momento frente a los vitromurales religiosos, donde se puede admirar la representación del universo, Adán y Eva, la anunciación, el nacimiento y la resurrección de Jesucristo. Estas obras conforman una ruta turística espiritual y artística que enriquecen la caminata por el centro histórico.
Y no podía faltar la visita en pleno centro histórico de Zacatlán a una de los establecimientos más gandes que exihiben y realizan degustaciones de una impresionante y diversa oferta de sidras y licores de todos colores y todos sabores. La tradicional de manzana verde, la de nuez, la sidra de frutos rojos, la de durazno, la sidra de vino tinto. Y en esta época decembrina difícil negarse a probar tantos y ricos sabores de cremas y licores elaborados con productos locales del pueblo mágico, bajo la marca local: Maifrut

Un destino vivo, fértil y lleno de experiencias
El recorrido guiado por Zacatlán de las Manzanas dejó claro que este Pueblo Mágico no solo posee una historia profunda y una identidad cultural sólida, sino una oferta turística robusta que combina naturaleza, aventura, gastronomía, arte, tradición y hospitalidad.














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