Los nuevos Salones Premier de Aeroméxico convierten al AICM en una galería de arte y diseño inspirada en la identidad mexicana
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Durante la presentación oficial de los Salones Premier, Eduardo Ramos, socio director de Gensler México, explicó que el proyecto arquitectónico nació a partir de 4 conceptos rectores acordados junto con Aeroméxico: consistencia, hospitalidad cálida, innovación personalizada y una profunda inspiración en el México contemporáneo.
Redacción CT

Más allá del lujo aeroportuario convencional, los nuevos Salones Premier de Aeroméxico en la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México buscan redefinir la relación entre arquitectura, identidad cultural y experiencia de viaje, mediante una propuesta que mezcla diseño contemporáneo, referencias urbanas y una inédita integración del arte mexicano dentro de un aeropuerto.
Durante la presentación oficial de los espacios, Eduardo Ramos, socio director de Gensler México, explicó que el proyecto arquitectónico nació a partir de cuatro conceptos rectores acordados junto con Aeroméxico: consistencia, hospitalidad cálida, innovación personalizada y una profunda inspiración en el México contemporáneo.

El arquitecto relató que el trabajo comenzó hace más de cuatro años y formó parte de una colaboración mucho más amplia entre la firma internacional de diseño y la aerolínea mexicana, incluyendo otros proyectos desarrollados previamente, como el Salón Premier de Mérida.
“Tomamos referencias muy específicas del lugar donde están ubicados los salones”, explicó Ramos. En el caso del Salón Premier Internacional, el diseño se inspiró en la herencia lacustre del Valle de México y particularmente en los paisajes de Xochimilco, donde sobreviven los canales, chinampas y trajineras que evocan el pasado acuático de la capital mexicana.
El resultado es una propuesta arquitectónica basada en tonos azules y verdes, acentos florales y elementos interiores que reinterpretan de manera elegante y contemporánea la estética de las trajineras.
Ramos detalló que diversos componentes estructurales y decorativos del salón -como las celosías y las curvas arquitectónicas- fueron diseñados para recordar visualmente las formas y movimientos de estas embarcaciones tradicionales.

En contraste, el Salón Nacional se inspiró en otra experiencia profundamente ligada a la Ciudad de México: la vista aérea nocturna del Valle de México al momento de aterrizar: “El manto luminoso de la ciudad genera una sensación de asombro”, comentó el arquitecto.
Por ello, el diseño incorpora líneas de iluminación y materiales que evocan la geometría urbana y la inmensidad visual de la capital observada desde el aire.
El objetivo, aseguró, fue crear espacios memorables que permitieran a Aeroméxico transmitir su distintiva hospitalidad mexicana en un entorno sofisticado y funcional para viajeros nacionales e internacionales.
Sin embargo, uno de los elementos que más llamó la atención durante la presentación fue la apuesta de Aeroméxico por introducir arte contemporáneo mexicano en un entorno aeroportuario, una iniciativa que el curador José Esparza calificó como “visionaria”. “Las mejores experiencias con el arte no siempre suceden en los museos”, afirmó.
Esparza explicó que la intención fue utilizar los salones como plataformas culturales capaces de provocar reflexión, orgullo e identidad entre los pasajeros que diariamente cruzan por el aeropuerto.

A través de fotografías, instalaciones y obras seleccionadas cuidadosamente, el proyecto busca mostrar la enorme diversidad cultural y geográfica de México, desde el norte hasta el sur del país.
Uno de los ejemplos más representativos es una gran imagen aérea del Pinacate, en Sonora, instalada dentro del salón, concebida para sorprender tanto a viajeros extranjeros como a mexicanos que quizá nunca han visitado esa región. “México es un país extremadamente diverso y a través de la mirada de los artistas podemos compartir otra imagen del país”, explicó el curador.
Para Esparza, el verdadero valor del arte en estos espacios radica en que las imágenes se convierten en memorias recurrentes para los viajeros frecuentes, generando nuevas formas de conexión emocional con el país.
El especialista destacó también que Aeroméxico comprende su papel como empresa mexicana más allá de la operación aérea, al involucrarse activamente dentro del ecosistema cultural nacional mediante iniciativas vinculadas con el arte contemporáneo y eventos internacionales como Zona MACO.

En su visión, la aerolínea entiende que forma parte de una red mucho más amplia donde turismo, cultura, gastronomía, museos y arte dialogan entre sí para proyectar una imagen contemporánea de México ante el mundo.
La inauguración de estos nuevos Salones Premier ocurre además en un momento clave para la aviación mexicana y para el propio AICM, que enfrenta crecientes desafíos de saturación, modernización y competencia internacional.
En ese contexto, Aeroméxico apuesta por diferenciarse no solo a través de la operación aérea o la conectividad, sino mediante una experiencia premium que combine eficiencia, diseño, tecnología y orgullo cultural mexicano.
Con estos nuevos espacios, la aerolínea busca elevar el estándar de hospitalidad aeroportuaria en México y posicionar al principal aeropuerto del país como una puerta de entrada donde el viajero pueda experimentar desde el primer momento una narrativa visual y emocional del México contemporáneo.




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