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El sotol, espirituoso del norte mexicano, tesoro que guarda siglos de historia, tradición y conocimiento

  • Foto del escritor: Conexión Turística
    Conexión Turística
  • hace 2 días
  • 3 min de lectura
  • En la Ciudad de México, Conexión Turística, fue testigo de una experiencia reveladora con respecto a uno de los espirituosos más emblemáticos del norte del país, el sotol, que se está convirtiendo en uno de los grandes protagonistas del turismo gastronómico nacional.


Por Cairo Bermúdez



Si alguna vez has recorrido los paisajes del norte de México, seguramente recordarás la inmensidad del desierto, que más que desierto, es un paraje lleno de vida que nada. Pero más allá de sus horizontes y magia, existe un tesoro que guarda siglos de historia, tradición y conocimiento: el sotol, un destilado que hoy vive uno de los momentos más importantes de su historia.


En la Ciudad de México, Conexión Turística, fue testigo de una experiencia reveladora con respecto a uno de los espirituosos más emblemáticos del norte del país, el sotol, que se está convirtiendo en uno de los grandes protagonistas del turismo gastronómico nacional.


Reuniéndose personajes sotoleros como, Sandro Cánovas, a quien se le reconoce como la Policía del Sotol, uno de los promotores activos con los que goza dicho movimiento; Berenice Acuña, Directora del Frente Mayahuel en pro de los derechos de los verdaderos productores artesanales sotoleros y mezcaleros; Ángeles Sotelo Ocampo, Productora del Sotol ‘Corazón del Desierto’ de Aldama, Chihuahua y José Heráclito de Lucas activista y promotor cultural para proteger los derechos de los productores tradicionales mexicanos.  

 


A diferencia de otros destilados mexicanos, el sotol nace de distintas especies del género Dasylirion, una planta silvestre que crece entre montañas y desiertos de Chihuahua, Coahuila y Durango, entre otras en menor cantidad, pero aún así, cada región imprime características únicas al destilado, convirtiendo cada botella en un auténtico reflejo del territorio donde fue elaborada.


Durante este recorrido sensorial, dentro del Huerto Roma Verde, en la terraza M, conocimos cada una de las etapas de su producción: desde la recolección de las cabezas de sotol y su cocción tradicional, hasta la molienda, la fermentación con levaduras nativas y la destilación artesanal. Un proceso que ha pasado de generación en generación y que hoy representa uno de los patrimonios bioculturales más importantes del norte del país.


La experiencia culminó con una cata guiada, donde quedó claro que el sotol no solamente se degusta, también se interpreta. Cada aroma y cada sabor cuentan la historia del clima, la tierra y de las familias campesinas que mantienen viva esta tradición centenaria, donde la voz de las mujeres sotoleras de generaciones pasadas siguen manifestándose a través de la voz en alto de las mujeres productoras de hoy.



Y es precisamente ahí, donde el turismo encuentra una enorme oportunidad. Visitar las comunidades productoras significa adentrarse en paisajes naturales extraordinarios, conocer técnicas ancestrales, convivir con maestros sotoleros y descubrir una gastronomía profundamente ligada al desierto mexicano.


El creciente interés por este destilado también ha despertado el entusiasmo de chefs, sommeliers, mixólogos y restauranteros, quienes hoy incorporan el sotol a nuevas propuestas culinarias que fortalecen la identidad gastronómica de México.


Durante la jornada también se presentó la iniciativa Moderniza IEPS, que impulsa un esquema fiscal más equitativo para los productores formales artesanales, buscando fortalecer la competitividad de los destilados con identidad y origen, al tiempo que favorece el desarrollo de las comunidades rurales que dependen de esta actividad.


Y si después de conocer esta historia ha despertado la curiosidad en el lector, hay una excelente oportunidad para seguir explorando este universo. Del 18 al 20 de septiembre se realizará el Segundo Foro Nacional de Sotoles Campesinos en Huerto Roma Verde, aquí en la Ciudad de México.



Durante tres días, productores tradicionales de Chihuahua, Coahuila y Durango compartirán sus conocimientos junto con investigadores, cocineros, sommeliers, académicos y especialistas en una serie de conferencias, degustaciones, talleres y actividades abiertas al público.


Más que un evento, será una invitación para viajar, a través de los sentidos, hacia el corazón del desierto mexicano y comprender que detrás de cada copa de sotol existe biodiversidad, cultura, identidad y el trabajo de cientos de familias que siguen preservando una de las tradiciones más valiosas de nuestro país.


Porque conocer el sotol también es una forma de conocer México... un México auténtico que se descubre sorbo a sorbo y destino a destino.

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