San Luis Potosí ciudad, el Naranjo y el fascinante pueblo mágico de Ciudad del Maíz
- Conexión Turística

- 2 dic 2025
- 5 Min. de lectura
Para ti, que buscas conectar con raíces, crear, inspirarte, tal como en tus sueños de más surreales, arte, viajes y creatividad, este destino puede ser fuente de ideas, sensaciones y conexión espiritual.
Por Cairo Bermúdez

San Luis Potosí es una de esas ciudades mexicanas donde la historia, el arte y la cultura se respira en cada calle empedrada y edificio colonial. Su centro histórico conserva iglesias, palacios y mansiones virreinales, testigos de siglos de vida, tradición y evolución.
Pero más allá del pasado, San Luis Potosí hoy invita al visitante a sumergirse en el arte y la creación contemporánea gracias al Centro de las Artes de San Luis Potosí (CEART). Este centro, instalado en la antigua penitenciaría estatal, un edificio panóptico del siglo XIX, que fue rehabilitado entre 2005 y 2009 para convertirse en un espacio de expresión, enseñanza e inspiración artística por el que pasan miles de estudiantes al año y sigue acrecentando su propuesta académica y de exposición del artista.
Este recinto, es casi una réplica del Palacio de Lecumberri en CDMX, pero con una identidad propia latente aun en estos días en que fue ya intervenido que hace de la experiencia de visita un viaje por el pasado y anécdotas que forman aun parte de su legado, aunado que los guías, muy bien preparados, hacen de este recorrido toda una aventura casi palpable.
Dentro del CEART, se encuentra el Museo Leonora Carrington, inaugurado el 22 de marzo de 2018. Este museo fue creado como tributo a la artista surrealista, presentando escultura, grabado, joyería y obra gráfica; alberga parte importante de su legado compuesto por piezas íntimas, grabaciones, manuscritos y objetos personales, provocando un avistamiento casi vivencial de los fragmentos de sentires y vida de la artista inglesa refugiada en México.

Visitar el Museo Leonora Carrington en San Luis Potosí es transitar de un espacio de prisión a uno de libertad creativa, sumergirse en el surrealismo y en la magia de una mente que tejió mundos entre lo onírico y lo simbólico, apoyando sus visuales en la cultura celta, la cábala, el misticismo y tanto bagaje recabado a lo largo de su vida y de experiencias un tanto traumáticas que les dio vida dentro de su imaginación.
La propia Leonora Carrington, hace la invitación con sus propias palabras a sentir el arte y no analizarlo cuando dijo: ‘’Dar explicaciones de la pintura es poco gratuito; se intelectualiza algo que realimente no es del mundo del intelecto’’.
Por otro lado, dentro de tan fascinante Estado mexicano, se encuentra el 5to. Pueblo Mágico de Ciudad del Maíz, cuya mención se otorgó en 2023, se puede decir que es de los nuevos dentro del estado para seguir con su exploración.

Se encuentra a unas horas de la Ciudad Capital del Estado y su nombre, en la lengua indígena pame, “M’Pu ’N’Tjua”, significa “Valle del Maíz”. Este nombre, habla de su herencia ancestral y su profundo vínculo con la tierra y el cultivo milenario del maíz, lo que originó también la elaboración del famoso elixir de los dioses, el Pulque.
Una de las sorpresas que puede encontrar el viajero curioso, es el famoso Guiso Borracho, que a manos de la cocinera tradicional Daria Galarza Espinosa, se mantiene vivo. Su identidad como “embajadora” del guiso, suma al símbolo de orgullo local y a la difusión de sabores con raíces.
Este platillo, es preparado con carne de cerdo, pollo, res y una variedad extensa de verduras, incluyendo chayote, papa, zanahoria, col, nopales, ejotes, cebolla, tomate, ajo chiles; fruta como, manzana y entre las especias, azúcar, orégano, pimientos, canela, clavo de olor, tomillo y sal al gusto. Se cocina directamente en pulque, bebida ancestral de México y con características propias de este pueblo.
Se disfruta en eventos especiales, bautizos, bodas, hasta en graduaciones hoy en día, predominando un sabor dulce y saldo que bien puede ser un excelente platillo para las temporadas decembrinas o cuando la temperatura baja.
Otro de los platillos o atractivos de Ciudad del Maíz, son las gorditas de Doña Beny, las cuales están localizadas en la ruta a las Cascadas del Municipio de El Naranjo, donde se encuentra la famosa cascada Salto del Meco. Diches gorditas son rellenas de queso, rajas, cecina, frijoles, picadillo, requesón, pollo rojo, barbacoa, pollo verde, chicharrón, entre otros guisos sabrosos.
La presencia de su arquitectura virreinal, colonial y antigua, junto con sus calles empedradas, su plaza principal con quiosco centenario, la parroquia de La Purísima Concepción, obra neoclásica del S. XVIII, que guarda secretos de la Revolución e Independencia, demuestran que este pueblo guarda siglos de historia, pero también, sorprende por su entorno natural con sus cascadas, manantiales, ríos, vegetación exuberante… un paisaje ideal para reconectar con lo orgánico y adentrarse a la hermosa Huasteca Potosina.
La región que abraza Ciudad del Maíz y sus alrededores, como los municipios vecinos, ofrece parajes naturales impresionantes. Entre ellos destacan las cascadas conocidas como Cascada El Meco y Cascada El Salto, verdaderas joyas de agua, verde, serenidad y aventura, ahora adecuadas para que chicos y grandes las disfruten.
El nombre “Salto” remite a su caída, su salto de agua, mientras que “Meco”, aunque los orígenes del nombre pueden perderse en el tiempo, se dice que procede de una especie de changos que habitaban la zona y que en ocasiones hasta saltaban a la cascada en plan de refrescarse. Lo que sí se sabe, es que se ha convertido en sinónimo de naturaleza salvaje, de agua viva que baja de la piedra, de la montaña al valle, recordando cómo la tierra potosina cobija paisajes únicos.
Para quien busca escapar del ruido urbano y respirar naturaleza, caminar entre caminos rurales, escuchar el agua y perderse en verdor, Ciudad del Maíz y sus cascadas son refugios perfectos.
El nombramiento como Pueblo Mágico no solo es un reconocimiento estatal: es un impulso para que sus habitantes, artesanos, cocineros, guías locales y nuevas generaciones compartan con orgullo su historia, su tierra, su cultura y en ese movimiento de reencuentro con raíces, rescate de memorias y apertura a visitantes, puede florecer una narrativa potente: de respeto, autenticidad y belleza.

Yolanda Cepeda, representante de la Secretaría de Turismo y originaria de la Huasteca Potosina, con sus propias palabras compartió las razones por las que todo mundo debería conocer y experimentar las 4 regiones del Estado.
Cepeda, hiso la cordial invitación a vivir el misticismo y surrealismo de Xilitla, explorar el sótano de las golondrinas, la parte histórica de la Zona Centro y sus grandes haciendas, las cascadas del Tamul en el municipio de Aquismón, adentrarse en una balsa por los mantos acuíferos y vivir la naturaleza, las cuevas de agua cristalina que son un lugar que nunca se seca.
También la experiencia de sentir la magia de Real de Catorce Pueblo Mágico en el desierto, así como la gastronomía potosina destacando el zacahuil, que remonta al disfrute de la masa, carne de puerco, en cocción lenta, terminado como un tamal gigante y disfrutar la zona media en la media luna, la huasteca potosina con su fascinante selva densa, cascadas y pozas naturales que conforman parte de la reserva mundial y la futura ruta hermana con Coatepec, Veracruz de las orquídeas.
Para ti, que buscas conectar con raíces, crear, inspirarte, tal como en tus sueños de más surreales, arte, viajes y creatividad, este destino puede ser fuente de ideas, sensaciones y conexión espiritual.








Comentarios