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Ocho consejos para viajar ligero, evitar cargos adicionales, ahorrar tiempo y evitar riesgos

· La especialista Victoria Calderón, consultora en Imagen y Master del orden, dice: si eres de los que acostumbra a viajar con más de lo necesario esto es para ti.


Por Víctor Hugo Rubio Duarte



Viajar con carry-on luggage (equipaje de mano) es una alternativa ideal para evitar cargos adicionales, ahorrar tiempo a la hora de documentar y bajar del avión, además de que en gran medida reduce el riesgo de extravíos. Sólo es una cuestión de conseguir un balance, priorizando lo que realmente necesitas y sacrificando lo prescindible.


De acuerdo con la especialista Victoria Calderón, consultora en imagen y master del orden y con Club Premier, si eres de los que acostumbra a viajar con más de lo necesario en tu maleta de mano, estas recomendaciones muy prácticas y funcionales para ti.


¿Cómo empacar todo lo que necesitas en una maleta de mano?


Si te vas una semana a la playa, aquí podrás descubrir los mejores tips de una consultora de imagen profesional para llevar todo lo que necesitas en un pequeño carry-on.


La pregunta del millón: ¿es posible empacar todo lo que necesitas en una maleta de mano? Victoria Calderón, consultora en imagen y master del orden, nos responde esta incógnita que, para muchos, suena a misión imposible.


Una de las preguntas más frecuentes de mis clientes es justamente si se puede empacar todo lo que necesitas en una maleta de mano. La respuesta corta es que sí, es perfectamente posible, pero hay que saber cómo hacerlo. Lo más crucial es considerar tres cuestiones: a dónde vas, el clima y las actividades que realizarás. Si tu destino es alguna playa, aquí te doy algunos tips infalibles que le han hecho la vida más sencilla a mucha gente a la hora de viajar.

Sí, pero ¡¿y las cosas de baño?!


De entrada, tienes que conocer la medida de líquidos y geles permitidos por la aerolínea. Después, conseguir el tamaño ideal de los champús, cremas o productos que usas. Desde luego, representa un reto, porque quizás algunos artículos no los puedas llevar a bordo si su presentación es en aerosol o, por ejemplo, unas pinzas, que están prohibidas en la cabina principal. Sin embargo, hoy día se puede comprar casi todo, desde un perfume hasta un repelente de mosquitos, en versión mini.


Toma en cuenta que tal vez te convenga adquirir ciertas cosas en el lugar al que viajas o que el hotel te proveerá de otras. Se debe encontrar un equilibrio entre practicidad y necesidad. Un tip que a mí me funciona muy bien es armar tu kit o estuche de artículos de tocador de uso exclusivo para viaje y tenerlo siempre listo. Sólo lo vas rellenando y ajustando según las necesidades de tu itinerario. Eso facilita mucho la empacada.

¿Qué hacer con los accesorios voluminosos?



Llévalos puestos. El sombrero, por ejemplo, lo cargo conmigo en el avión, porque incluso dentro de una maleta grande es posible que se maltrate o deforme. Obvio, escoges sólo uno, que combine con todos tus looks. Los accesorios de valor los llevo puestos también (nunca deben ir en el equipaje documentado), aunque quitárselos y ponérselos en los retenes de seguridad implique tiempo extra. En cuanto a la bolsa de playa, busca una sin estructura, que se pueda hacer chiquita y quepa sin problema en el carry-on.


Con los zapatos hay que ser muy selectivos, tal vez tengas que sacrificar los tacones de la noche y ponerte unos tenis, los mismos que lleves para hacer ejercicio, pero que también se ven cool con unos jeans o maxivestido. Igual con las sandalias, llevas unas que te sirvan para todo, la alberca, la noche, etc. Buscas el zapato intermedio que funcione para un evento nocturno y que esté cómodo para el avión; piezas multitask.

Las bondades del armario cápsula… ¿armario qué?


Se refiere a aquel integrado por piezas clave en colores neutros; consiste en llevar pocas prendas que te permitan muchas combinaciones. ¿Y cómo vas a lograr no verte aburrida? Con los accesorios, que son una maravilla, porque no ocupan mucho espacio, pero hacen toda la diferencia. Llevar tres collarcitos y dos cinturones les brindará mucha versatilidad a tus outfits.


Si vas a una playa, yo recomendaría shorts de mezclilla, negros, beige y dos o tres t-shirts en colores neutros. El punch –o sea, el color llamativo, el estampado, la textura– lo obtienes de los accesorios, los cuales voy cambiando en cada vacación para verme diferente. En cada viaje me pongo el reto de lograr looks distintos y originales; si la última vez me llevé la bolsa de flores, pues ahora llevo la rayada, eso me obliga a ser más creativa, pero de una forma muy sencilla.


Con la fórmula básicos + colores neutros + que todo coordine entre sí no tendrás pierde. Sobre los colores neutros: aunque a veces por default pensamos en blanco para la playa, recomiendo, sobre todo para las que somos mamás, viajar con un tono gris oscuro para disimular manchas, pues si vas con tu blusa o pantalón claro, probablemente llegues a tu destino con la ropa sucia y no la vas a poder reusar. Las prendas no sólo deben ser versátiles, sino también ser de una tela que aguante varias puestas.

De día a noche… con lo mismo


Es posible siempre y cuando los atuendos no sean demasiado playeros y estén dentro del código de vestimenta del hotel o restaurante, pues estos suelen tener ciertas restricciones. Si en la mañana traes unos shorts y playera blancos, que te funcionan perfecto para arriba del traje de baño, y en la noche te quieres ver más cool, sacas tu cinturón, tus accesorios, un poco de bilé y rímel, cambias el zapato y ya estás súper apropiada. Incluso, una misma blusa luce diferente, aún sin accesorios, según cómo la uses: fajada, por fuera, con un nudito; son detalles que transforman la misma prenda.


¿Quién dijo que no se vale repetir?


Es un mito eso de que si no tienes muchísima ropa, no puedes vestir bien. Dentro de nuestro armario existe un sinfín de opciones con unas cuantas prendas muy básicas y atemporales. Sólo hay que ponerles ese toque creativo.


Estamos tendiendo hacia lo sustentable y alejándonos del fast fashion. Es muy importante consumir de manera consciente y, cuando empiezas a meterle más ingenio a tus looks, no es necesario tener ropa en exceso que igual no vamos a usar. Solemos tener clósets atiborrados con una variedad de estilos y tendencias con los que ni siquiera nos identificamos. Hay que ser leales a nuestro propio estilo y actividades diarias, no a lo que dicta la moda. Esto aplica también a la hora de empacar.


A veces ni siquiera sabemos bien nuestra talla. Es muy importante que te pruebes toda la ropa que piensas llevarte y verifiques que te quede bien, porque si no, llegas a tu vacación y te das cuenta de que los shorts no te cierran, entonces ya no te sirvieron de nada y ocuparon espacio innecesario.


Todo cabe en un carry-on sabiéndolo acomodar


A mí me gusta empacar en estas bolsas organizadoras que ahora se consiguen en cualquier parte, porque te da mucho orden. Lo hago por categoría de prenda (es decir, juntos los tops, los pantalones, la ropa interior), no por outfit. Doblas con el método Marie Kondo (en tercios, puedes consultar sus tutoriales en línea) o en rollo, esto te permite ver lo que contiene cada bolsa individual sin sacar todo, e incluso te evita tener que empacar y desempacar en tu destino vacacional.


En cuanto al equipaje de mano en sí, procura que tenga rueditas. Hay duffel bags muy bonitas pero poco prácticas, porque tienes que cargarlas y, al no tener una estructura, se desacomodan las cosas. En cambio, una maletita rígida y con compartimientos mantiene tus artículos en su lugar y con menos arrugas.


Ir ligero


Viajar con carry-on es una maravilla porque evitas cargos adicionales. Pero aún más valioso es el tiempo que ahorras a la hora de documentar y al bajar del avión. No tienes que esperar a que llegue tu equipaje ni correr el riesgo de que se extravíe. Agiliza muchísimo el traslado, entonces, a pesar de que te limita en algunos aspectos, tiene grandes ventajas y beneficios. Se trata de conseguir un balance priorizando lo que realmente necesitas y sacrificando lo prescindible. Con cuatro hijos, para mí es muy importante ahorrar minutos y pasar el menor tiempo posible en los aeropuertos. Esta técnica la uso también al empacarles a ellos y funciona maravillosamente bien.


En resumen, la regla de oro es que la ropa que vayas a llevar tenga que ver con el sentido del viaje. Tener claro de antemano qué se va a hacer evitará el “por si”, que nos conduce a meter y meter cosas a la maleta. Y si compras algún souvenir, recuerda que siempre puedes llevar una bolsa abatible extra dentro de tu carry-on o valerte de tu backpack o totebag para distribuir tus pertenencias.



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