top of page

El consumo de vino en México crece, pero aún está lejos de los grandes mercados mundiales

  • Foto del escritor: Conexión Turística
    Conexión Turística
  • hace 2 horas
  • 5 min de lectura
  • Así lo afirmó la sommelier Ana María Arias, en entrevista exclusiva con Conexión Turística en el marco de la “Semana del Vino” en la ciudad de León, Guanajuato, evento que tuvo como uno de sus momentos más destacados la realización simultánea de una "Cena Maridaje" en cinco de los más reconocidos restaurantes de la ciudad.


  • “Sí estamos incrementando el consumo rápidamente, pero en cifra global sigue siendo poco, porque consumimos cerca de 1.6 litros per cápita al año” explicó.

     

Por Víctor Hugo Rubio Duarte, enviado



León, Guanajuato, junio de 2026.- Aunque el consumo de vino en México continúa creciendo de manera sostenida, el país aún se encuentra muy lejos de los niveles registrados en las principales naciones productoras y consumidoras del mundo. Sin embargo, existe una evolución positiva en la cultura vitivinícola nacional y una mayor aceptación del vino entre los mexicanos, particularmente en segmentos vinculados al turismo gastronómico y experiencias enológicas.


Así lo afirmó la sommelier Ana María Arias, en entrevista para Conexión Turística, realizada en el marco de la Semana del Vino celebrada en la ciudad de León, Guanajuato, evento que tuvo como uno de sus momentos más destacados la realización simultánea de una Cena Maridaje en cinco reconocidos restaurantes de la ciudad.



La especialista, reconocida por su labor en la promoción de la cultura del vino a través de la dirección de Vinotelia y del proyecto Sabor a Vid, explicó que si bien las estadísticas muestran incrementos porcentuales importantes en el consumo nacional, éstos deben analizarse tomando en cuenta que México parte de una base históricamente muy baja.


Sí estamos incrementando el consumo rápidamente, pero realmente en la cifra global sigue siendo poco porque consumimos alrededor de 1.6 litros per cápita al año. Cuando partes de una base muy pequeña, cualquier crecimiento porcentual parece muy grande”, señaló.


Un mercado joven que comienza a madurar

De acuerdo con Arias, el crecimiento del mercado mexicano debe interpretarse desde la perspectiva de un país donde la cultura del vino apenas comienza a consolidarse entre amplios sectores de la población.


Mientras que en países europeos el vino forma parte de la alimentación cotidiana y de la identidad cultural, en México continúa siendo percibido principalmente como una bebida para ocasiones especiales.


Esta realidad, dijo, explica por qué los aumentos porcentuales resultan llamativos, aunque todavía no representan volúmenes comparables con los de mercados tradicionales. LaSemana del Vino” en Guanajuato se ha convertido precisamente en un escaparate para acercar a nuevos consumidores a la experiencia enológica, vinculando la degustación de etiquetas nacionales e internacionales con la riqueza gastronómica regional.


El reto internacional del vino mexicano

Respecto al posicionamiento de los vinos mexicanos en el extranjero, la sommelier señaló que los avances son notorios en Estados Unidos, mercado donde existe una importante comunidad mexicana que impulsa lo que ella denomina “compras de nostalgia”.


“En Estados Unidos estamos haciendo una muy buena labor. Ahí hay consumidores que buscan productos mexicanos porque les recuerdan sus raíces y eso ayuda mucho”, explicó.



No obstante, reconoció que la competencia se vuelve mucho más compleja en otros mercados internacionales, especialmente en países con una larga tradición vitivinícola.


Si llevas un vino mexicano a España, Francia, Italia, Chile o Argentina, realmente tiene muy difícil competir. Son países productores, con enormes volúmenes y costos mucho más bajos”, comentó.


Los impuestos, uno de los principales obstáculos

Uno de los temas que más preocupa al sector vitivinícola mexicano es la carga fiscal que enfrentan los productores nacionales. Arias explicó que, a diferencia de muchas naciones productoras donde el vino es considerado parte de la cultura alimentaria y no está gravado con impuestos especiales, en México los consumidores deben absorber una carga tributaria significativa.


Tenemos IVA y además el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). En conjunto representan una carga importante que no existe en países como Argentina, Chile o la mayoría de Europa”, indicó. La especialista consideró que una eventual reducción de estos gravámenes podría traducirse en una disminución de precios al consumidor y, en consecuencia, en un mayor consumo.



Democratizar el vino

La directora de Sabor a Vid sostuvo que uno de los principales desafíos consiste en eliminar la percepción de que el vino mexicano es necesariamente caro. Según explicó, existe una idea generalizada de que las etiquetas nacionales tienen precios elevados, cuando en realidad una parte importante de la producción se encuentra en rangos accesibles.


“Hay muchas marcas premium, pero también hay vinos mexicanos económicos. Aproximadamente el 65 por ciento del vino mexicano se vende por debajo de los 200 pesos la botella”, afirmó.


En ese sentido, destacó que si los consumidores pudieran acceder de manera habitual a vinos nacionales de buena calidad en rangos cercanos a los 150 pesos, el hábito de acompañar las comidas con vino podría extenderse considerablemente. “El objetivo es que el vino deje de verse como un lujo o algo reservado para celebraciones y se convierta en parte de la experiencia gastronómica cotidiana”, señaló.


Turismo gastronómico y cultura enológica

La especialista destacó que eventos como la Semana del Vino tienen precisamente la misión de acercar el producto al consumidor a través de experiencias integrales donde gastronomía, turismo y cultura convergen.


Las cenas maridaje celebradas simultáneamente en diversos restaurantes de León permitieron a los asistentes conocer propuestas culinarias especialmente diseñadas para armonizar con distintas etiquetas, promoviendo así una experiencia sensorial completa.


Este tipo de actividades forman parte de una tendencia creciente en diversos destinos turísticos del país, donde el enoturismo y la gastronomía se han convertido en herramientas estratégicas para atraer visitantes nacionales e internacionales.


Estados como Guanajuato, Baja California, Querétaro, Coahuila, Aguascalientes y Chihuahua han fortalecido en los últimos años su oferta de experiencias vinculadas al vino, contribuyendo a diversificar la actividad turística.


¿El vino ayuda a vivir más?

Durante la conversación surgió también el debate sobre diversos estudios que asocian el consumo moderado de vino con beneficios para la salud y una mayor longevidad.


Al respecto, Ana María Arias aclaró que estos beneficios no pueden atribuirse exclusivamente al vino, sino al conjunto de hábitos que integran la llamada dieta mediterránea. “No es solamente el vino. También está el aceite de oliva, el consumo de pescado, vegetales y otros factores que forman parte del estilo de vida completo”, refirió.


Sin embargo, reconoció que en países donde existe una cultura consolidada de consumo moderado de vino suelen registrarse menores incidencias de algunas enfermedades cardiovasculares.


El gran desafío cultural

Más allá de los precios y los impuestos, Arias considera que el principal reto para México es modificar la forma en que se perciben y consumen las bebidas alcohólicas. A su juicio, en muchos países productores el vino se integra de manera natural a la mesa y la convivencia cotidiana, pero en México todavía prevalece una cultura asociada al exceso.


“Desafortunadamente en nuestro país muchas veces se ve la bebida alcohólica como un medio para emborracharse. Ahí es donde fallamos”, afirmó. Como ejemplo, mencionó que en países como Argentina o diversas naciones europeas es común observar a las personas disfrutando una copa de vino durante la comida sin que ello implique excesos.


“En Europa o en Argentina no ves gente borracha por todos lados. La gente simplemente acompaña sus alimentos con vino. Es una relación distinta con la bebida”, comentó.


Guanajuato fortalece su vocación enoturística


La Semana del Vino celebrada en León confirma el creciente interés que existe en Guanajuato por consolidarse como uno de los principales referentes del enoturismo mexicano. La combinación de viñedos, gastronomía, festivales especializados, catas y experiencias de maridaje ha permitido que la entidad fortalezca una oferta turística cada vez más atractiva para viajeros interesados en descubrir la riqueza vitivinícola nacional.

 

 
 
 

Comentarios


bottom of page