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La magia de Cozumel: la verdadera Isla de la Fantasía

September 27, 2017

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Poco a poco nos acercamos a la Isla y podíamos ver los grandes cruceros en la orilla, las fachadas de los negocios y las personas que iban y venían por todas partes, habíamos llegado a Cozumel.

 

Con prisas bajamos del Ferry, arrastramos nuestras maletas y de nueva cuenta pensamos en las opciones, por suerte a lo largo del muelle existen varios módulos para la compra de excursiones o renta de autos, he de decirles que si piensan rentar un auto lo más económico está en rentarlo con los vendedores locales (en verdad los costos se reducen mucho en comparación con las agencias de renta de autos) ellos tienen entre sus opciones autos que fueron alterados para ser descapotables, Jeeps y autos tipo Sedan.

 

Nosotros nos decidimos por un auto pequeño (me quedé con ganas de un Jeep) un Spark el cual rentamos por no más de 4000 pesos por 5 días y el tanque lo llenamos con 200 pesos, con esa cantidad pudimos ir y venir sin problemas, para ser honestos ni siquiera nos terminamos el taque.

 

Subimos nuestras maletas a coche y nos dirigimos al hotel, con las ventanillas abajo y disfrutando de las caricias del viento, recorrimos la carretera y después de 15 min habíamos llegado al Allegro Cozumel, por lo que había podido averiguar este hotel había sido adquirido recientemente por el Grupo Hotelero Barceló, una cadena española que había logrado posicionarse a nivel mundial ocupando el número 42 del ranking de cadenas hoteleras.

 

Desde la entrada al hotel podíamos sentir la calidez de sus empleados, quienes se mostraron muy amables todo el tiempo, tras hacer el Check-In nos dirigimos a nuestras habitaciones las cuales se veían recién remodeladas, amplias, cómodas, iluminadas y con hamacas. Ese fue el detalle conquistó al más pequeño del grupo, desde su punto de vista una Isla no era Isla si no tenía hamacas.

 

Como ya era más de medio día todos moríamos de hambre, así que lo primero por conocer del hotel era su “Snak Bar” que de acuerdo con las indicaciones de la consierge era el lugar adecuado si el hambre era grande.  Sin duda era el lugar adecuado, su buffet era enorme, uno se siente satisfecho con tan solo mirar las opciones; carnes asadas, papas al horno, estofados, hamburguesas,  pescado ensaladas, etc. Todo eso acompañado de alguna de las bebidas con o sin alcohol que tenían por ofrecer.

 

Nos decidimos a probar la limonada frappe, parecía lo más adecuado para contrarrestar el calor que hacía en ese momento, inmediatamente te enamoras de su sabor, otra magnifica opción son las piñas coladas, eran tan deliciosas que de pronto se me podía ver con una bebida en cada mano, con miedo de quedarme sin mis nuevas bebidas favoritas.

 

La mañana había sido bastante agitada y obviamente,  después de haber comido tanto… Las ganas de dormir nos habían alcanzado, esa tarde sólo queríamos descansar, cada uno buscó la mejor forma de hacerlo, el más joven se fue a las hamacas, la mayor se fue en busca de información para el día siguiente, uno más se dejó llevar por la comodidad de las camas, yo, me puse el bañador y me decidí  a dormir mientras tomaba el sol, alguien más se decidió por ir a recorrer la playa.

 

Como su actividad y la mía podían llevarse a cabo juntas y sin problema nos calzamos las chanclas y fuimos a caminar a orilla de playa, junto a ella estaban los camastros azules a juego con el mar, alineados, listos para recibirnos y ponernos cómodos, desde ahí podías mirar el horizonte disfrutar de la arena blanca y suave, sumergirte en el agua cálida y con pocas olas del mar, sin duda alguna las condiciones perfectas para tener una tarde relajante.

 

Después de unas horas ahí fue posible disfrutar de uno de los espectáculos más bellos del lugar, el atardecer, si bien Cozumel está en el caribe la ventaja de ser una isla le permite tener ambas postales, la del sol naciente y la del sol que se oculta.  Los comentarios que había escuchado no estaban equivocados, jamás había visto algo tan hermoso… Cozumel era toda una fantasía hecha realidad.